Cómo la propiocepción previene recaídas de esguince de tobillo
Rendimiento y acondicionamiento

Cómo la propiocepción previene recaídas de esguince de tobillo

El esguince de tobillo daña la propiocepción, no solo el ligamento, y sin reentrenarla aumenta el riesgo de recaída crónica.

Resumen

El esguince de tobillo es una de las lesiones mas frecuentes del deporte, y una de las mas subestimadas. Muchos lo tratan como una molestia pasajera, sin saber que un primer esguince mal rehabilitado multiplica el riesgo de recaer y puede abrir la puerta a la inestabilidad cronica. Este articulo explica por que la propiocepcion es la clave para prevenir esguinces y como entrenarla.

El caso

La investigacion sobre inestabilidad de tobillo, con trabajos de referencia como los de Hertel y colaboradores, ha documentado un fenomeno clave: tras un primer esguince, una parte importante de las personas desarrolla lo que se conoce como inestabilidad cronica de tobillo, con episodios repetidos de fallo y sensacion de que el tobillo se va. Ensayos y revisiones, incluidas revisiones Cochrane sobre entrenamiento neuromuscular, han mostrado que los programas de entrenamiento propioceptivo y de equilibrio reducen la incidencia de esguinces, especialmente en deportistas con antecedentes previos. El caso tipico es el del jugador que sufre un esguince, descansa unos dias hasta que deja de doler y vuelve a jugar sin rehabilitar; meses despues recae, y luego otra vez, entrando en un ciclo de inestabilidad que podria haberse evitado.

El problema

El problema es que el tratamiento habitual del esguince se queda en controlar el dolor y la inflamacion, y olvida lo mas importante: recuperar la funcion del sistema que detecta y corrige la posicion de la articulacion. Un tobillo que ya no duele no es necesariamente un tobillo que ha recuperado su capacidad de estabilizarse. Volver a la actividad guiandose solo por la ausencia de dolor deja al deportista con un control neuromuscular deficiente, y ese deficit es precisamente lo que provoca las recaidas.

Por que ocurre

El esguince dana los receptores, no solo los ligamentos

Cuando un ligamento se estira o se rompe parcialmente en un esguince, se danan tambien los mecanorreceptores que informan al sistema nervioso sobre la posicion y el movimiento de la articulacion. Ese dano deteriora la propiocepcion: el cuerpo pierde parte de su capacidad para saber donde esta el tobillo y para reaccionar a tiempo cuando la articulacion se coloca en una posicion de riesgo. La lesion es tanto mecanica como sensorial.

La respuesta protectora se vuelve mas lenta

Un tobillo sano corrige de forma refleja y casi instantanea cuando empieza a torcerse, activando los musculos peroneos que lo estabilizan. Tras un esguince, esa respuesta se enlentece y se vuelve menos eficaz. En el momento critico, cuando el pie apoya mal o aterriza sobre una superficie irregular, el tobillo no reacciona a tiempo y se produce el nuevo esguince. El deficit no se ve, pero esta ahi.

La inestabilidad se cronifica sin entrenamiento especifico

Si no se reentrena la propiocepcion y el control neuromuscular, el deficit persiste y cada recaida lo agrava, generando un circulo vicioso de inestabilidad cronica. En FHI ensenamos a nuestros alumnos que la rehabilitacion no termina cuando desaparece el dolor, sino cuando se recupera la funcion completa de la articulacion.

Como se resuelve

La solucion es incorporar entrenamiento propioceptivo y neuromuscular, tanto en la rehabilitacion de un esguince como en la prevencion, sobre todo en deportes de salto, cambio de direccion y contacto. Los elementos que la evidencia respalda son estos. Primero, ejercicios de equilibrio progresivos, empezando por el apoyo sobre una pierna en superficie estable y avanzando hacia superficies inestables y con los ojos cerrados. Segundo, ejercicios de control del aterrizaje y del cambio de direccion, que entrenan al tobillo a estabilizarse en los gestos que provocan la lesion. Tercero, trabajo de fuerza de la musculatura estabilizadora, en especial los peroneos. Cuarto, la integracion de estos programas de forma preventiva y regular, no solo tras la lesion, ya que reducen la incidencia de esguinces incluso en deportistas sin antecedentes. En FHI defendemos que la prevencion de lesiones se entrena con la misma planificacion que el rendimiento.

Aplicaciones practicas

Como entrenar la estabilidad del tobillo:

Incluir ejercicios de equilibrio sobre una pierna de forma progresiva, aumentando la dificultad con superficies inestables y con los ojos cerrados.

Entrenar el control del aterrizaje y de los cambios de direccion, gestos donde se producen la mayoria de los esguinces.

Fortalecer la musculatura estabilizadora del tobillo, especialmente los peroneos, con trabajo especifico.

No dar por terminada la rehabilitacion de un esguince cuando desaparece el dolor, sino cuando se recupera el equilibrio y el control.

Incorporar el trabajo propioceptivo de forma preventiva y regular en deportes de salto, contacto y cambios de direccion, aunque no haya lesion previa.

Conclusion

El esguince de tobillo es frecuente, pero su recaida no es inevitable: es, en gran medida, la consecuencia de una rehabilitacion incompleta que se conforma con que desaparezca el dolor. La lesion dana no solo los ligamentos, sino el sistema que detecta y corrige la posicion de la articulacion, y ese deficit propioceptivo es el que provoca los nuevos esguinces. Entrenar el equilibrio, el control del aterrizaje y la fuerza estabilizadora recupera esa funcion y, aplicado de forma preventiva, reduce el riesgo desde el principio. Un tobillo que no falla no es cuestion de suerte, es cuestion de entrenamiento.

Referencias

Hertel, J. (2002). Functional anatomy, pathomechanics, and pathophysiology of lateral ankle instability. Journal of Athletic Training, 37(4), 364-375.

Schiftan, G. S., Ross, L. A., & Hahne, A. J. (2015). The effectiveness of proprioceptive training in preventing ankle sprains in sporting populations: a systematic review and meta-analysis. Journal of Science and Medicine in Sport, 18(3), 238-244.

Verhagen, E., et al. (2004). The effect of a proprioceptive balance board training program for the prevention of ankle sprains. American Journal of Sports Medicine, 32(6), 1385-1393.

Postle, K., Pak, D., & Smith, T. O. (2012). Effectiveness of proprioceptive exercises for ankle ligament injury in adults: a systematic literature and meta-analysis. Manual Therapy, 17(4), 285-291.

Doherty, C., et al. (2017). Treatment and prevention of acute and recurrent ankle sprain: an overview of systematic reviews with meta-analysis. British Journal of Sports Medicine, 51(2), 113-125.

Javier Ortega

CEO de FHI · Presidente de la Asociación Internacional de Entrenadores Personales (AIEP)

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