
Por qué la cadencia al correr previene lesiones
Aumentar ligeramente la cadencia al correr reduce el impacto en rodilla y cadera y ayuda a prevenir lesiones.
Resumen
Muchos corredores lesionados descubren que el problema no estaba en sus zapatillas ni en su fuerza, sino en un detalle invisible: daban zancadas demasiado largas y demasiado lentas. Ajustar la cadencia, los pasos por minuto, es una de las intervenciones biomecanicas mas sencillas y mejor estudiadas para correr con menos impacto y menos lesiones. Este es el caso de un numero que puede cambiar tu forma de correr.
El caso de partida
El biomecanico Bryan Heiderscheit y su equipo de la Universidad de Wisconsin realizaron un estudio que se convirtio en referencia en el analisis de la carrera. Pidieron a corredores que aumentaran su cadencia habitual en torno a un cinco y un diez por ciento, manteniendo el mismo ritmo, y midieron los cambios en su mecanica. El resultado fue revelador: al aumentar los pasos por minuto, la zancada se acortaba, el pie aterrizaba mas cerca del centro de masa del cuerpo y se reducian de forma notable las cargas sobre la rodilla y la cadera, articulaciones frecuentemente implicadas en las lesiones del corredor. El caso de partida es ese experimento que demostro que un ajuste minimo en la cadencia modifica de forma sustancial las fuerzas que soporta el cuerpo al correr.
El problema
El corredor recreativo suele fijarse en el ritmo, en las zapatillas o en la distancia, pero rara vez en su cadencia. Muchos corren con una frecuencia de paso demasiado baja, lo que les obliga a dar zancadas largas y a aterrizar con el pie muy por delante del cuerpo, en una posicion conocida como sobrezancada. Esa sobrezancada actua como un freno en cada apoyo y transmite un pico de impacto elevado a las articulaciones. El problema es que se busca la causa de las molestias en el material o en la fuerza, cuando a menudo esta en un patron de zancada facilmente corregible.
Por que la cadencia importa
La sobrezancada frena y golpea. Cuando el pie aterriza muy por delante del centro de masa, se genera una fuerza de frenado y un pico de impacto que recorre la cadena desde el tobillo hasta la cadera. Aumentar la cadencia acerca el apoyo al cuerpo y reduce ese efecto.
Acorta el brazo de palanca sobre las articulaciones. Con pasos mas cortos y frecuentes, disminuye la carga sobre la rodilla y la cadera en cada apoyo. Los estudios de Heiderscheit cuantificaron reducciones relevantes en esas cargas con incrementos modestos de cadencia.
Mejora la economia dentro de un rango. Cada corredor tiene una cadencia autoseleccionada cercana a su optimo economico, pero muchos corren por debajo de ese optimo. Ajustar hacia arriba, sin exagerar, puede mejorar la eficiencia ademas de reducir el impacto.
El mito del numero magico. Se popularizo la idea de que todos deben correr a exactamente 180 pasos por minuto, una cifra observada en corredores de elite. La evidencia matiza esto: la cadencia optima es individual y depende de la estatura, la velocidad y la mecanica. Lo util no es alcanzar un numero fijo, sino aumentar de forma moderada respecto a la cadencia propia si esta es demasiado baja.
Como aplicarlo en la practica
Mide tu cadencia actual. Cuenta los apoyos de un pie en un minuto a tu ritmo habitual y multiplica por dos, o usa un reloj o app que la registre. Ese es tu punto de partida real.
Aumenta de forma gradual, entre un cinco y un diez por ciento. No busques un salto brusco a una cifra ideal; incrementa poco a poco respecto a tu cadencia propia, manteniendo el mismo ritmo. Un metronomo o una lista de musica con ritmo marcado ayudan a interiorizarlo.
Piensa en pasos mas cortos, no mas rapidos. La instruccion practica que mejor funciona es acortar ligeramente la zancada y aterrizar mas cerca del cuerpo, en lugar de intentar mover las piernas frenéticamente.
Individualiza y progresa con paciencia. La cadencia optima no es la misma para todos. En FHI enseñamos a nuestros alumnos a analizar el gesto deportivo de forma individual y a introducir cambios tecnicos de forma progresiva, respetando la adaptacion de los tejidos.
Aplicaciones practicas
Registra tu cadencia habitual como referencia antes de cambiar nada.
Si tu cadencia es baja y sufres molestias en rodilla o cadera, aumentala de forma gradual entre un cinco y un diez por ciento manteniendo el ritmo.
Usa una señal externa, como un metronomo o musica con ritmo, para interiorizar la nueva frecuencia de paso.
Enfoca el cambio como acortar la zancada y aterrizar mas cerca del cuerpo, no como correr desesperadamente rapido.
Progresa poco a poco y da tiempo a que los tejidos se adapten al nuevo patron.
Conclusion
La cadencia es uno de esos detalles invisibles que separan al corredor eficiente del corredor lesionado. Ajustar los pasos por minuto acorta la zancada, acerca el apoyo al cuerpo y reduce las cargas que castigan rodilla y cadera, todo sin cambiar de zapatillas ni de ritmo. La clave no es perseguir un numero magico universal, sino corregir una cadencia demasiado baja de forma gradual e individual. A veces, correr mejor empieza por dar pasos un poco mas cortos.
Referencias
Heiderscheit, B. C., Chumanov, E. S., Michalski, M. P., Wille, C. M., y Ryan, M. B. (2011). Effects of step rate manipulation on joint mechanics during running. Medicine and Science in Sports and Exercise.
Schubert, A. G., Kempf, J., y Heiderscheit, B. C. (2014). Influence of stride frequency and length on running mechanics: a systematic review. Sports Health.
Willy, R. W., y colaboradores. Estudios sobre reentrenamiento de la marcha y cadencia en corredores.
Barnes, K. R., y Kilding, A. E. (2015). Running economy: measurement, norms, and determining factors. Sports Medicine Open.
Javier Ortega
CEO de FHI · Presidente de la Asociación Internacional de Entrenadores Personales (AIEP)



