VO2max y el sesgo de género en la investigación del ejercicio
Rendimiento y acondicionamiento

VO2max y el sesgo de género en la investigación del ejercicio

Una revisión de 2026 revela que la evidencia sobre VO2max está sesgada hacia hombres. Claves para entrenar la capacidad aeróbica con rigor.

Resumen

Buena parte de lo que creemos saber sobre cómo mejorar la capacidad aeróbica se ha estudiado, sobre todo, en hombres. Una revisión de alcance publicada en 2026, que analizó cientos de estudios sobre entrenamiento aeróbico y VO2max, ha vuelto a poner el foco en una brecha incómoda: la infrarrepresentación de las mujeres en la investigación del ejercicio. Este artículo explica qué revela ese análisis, por qué importa para entrenar a las mujeres y cómo aplicar el conocimiento actual sin extrapolar sin más lo estudiado en hombres.

Introducción

El VO2max, o consumo máximo de oxígeno, es uno de los mejores indicadores de la condición cardiorrespiratoria y un predictor robusto de salud a largo plazo. Mejorar esta capacidad es un objetivo central del entrenamiento de resistencia. Sin embargo, una revisión de alcance de 2026 que examinó cientos de estudios sobre entrenamiento aeróbico y VO2max encontró que buena parte de la investigación se ha realizado con protocolos de intensidad moderada y, sobre todo, con una notable subrepresentación de participantes femeninas. En FHI formamos a profesionales que leen la evidencia con espíritu crítico, y reconocer sus limitaciones, como este sesgo de género, es parte esencial de basar las decisiones en ciencia de verdad.

Desarrollo

Que encontro la revision de 2026

El análisis de alcance revisó un gran número de estudios sobre entrenamiento aeróbico y su efecto en el VO2max, describiendo las poblaciones y los protocolos empleados. Dos hallazgos destacan. Primero, la mayoría de los protocolos utilizaron entrenamiento continuo de intensidad moderada, mientras que formatos como el interválico de alta intensidad o el interválico de sprint aparecían con menos frecuencia. Segundo, y más relevante para este artículo, un gran número de estudios incluyó únicamente participantes masculinos, y solo una pequeña parte se centró en mujeres. Esta constatación pone números a un problema conocido en las ciencias del ejercicio: buena parte del conocimiento se ha construido sobre poblaciones mayoritariamente masculinas.

Por que la brecha importa

Hombres y mujeres presentan diferencias fisiológicas relevantes en composición corporal, hormonas, metabolismo y respuesta al entrenamiento. Asumir que lo que funciona en hombres se traslada de forma idéntica a mujeres es una extrapolación que la ciencia rigurosa no puede dar por sentada. La subrepresentación femenina implica que ciertas recomendaciones de entrenamiento aeróbico se apoyan en una base de evidencia sesgada hacia un sexo. Esto no significa que lo aprendido no sirva para las mujeres, sino que debe aplicarse con conciencia de sus límites y con atención a las particularidades femeninas, en lugar de tratar a la mujer como una versión reducida del hombre, un enfoque que la investigación actual busca corregir.

Entrenar el VO2max con la evidencia disponible

A pesar de la brecha, el conocimiento existente permite orientar el entrenamiento de la capacidad aeróbica. Tanto el trabajo continuo de intensidad moderada como los formatos interválicos de mayor intensidad han mostrado capacidad para mejorar el VO2max, y combinarlos suele ser una estrategia eficaz. La clave está en individualizar según el nivel, los objetivos y las características de cada persona, y en el caso de las mujeres, tener presente que la respuesta puede matizarse por factores propios de su fisiología. Desde FHI defendemos una aplicación crítica de la evidencia: usar lo que sabemos, reconocer lo que aún no está bien estudiado y evitar generalizaciones que la ciencia todavía no respalda.

Aplicaciones practicas

Para mejorar el VO2max, combina trabajo aeróbico continuo de intensidad moderada con formatos interválicos de mayor intensidad, ya que ambos han mostrado eficacia.

Individualiza la prescripción según nivel, objetivos y características de la persona, en lugar de aplicar un protocolo único a todo el mundo.

Al entrenar a mujeres, evita extrapolar sin más lo estudiado en hombres y mantente atento a las particularidades de su fisiología y su respuesta al entrenamiento.

Progresa la intensidad de forma gradual, especialmente al introducir formatos interválicos exigentes, para adaptar el sistema cardiorrespiratorio con seguridad.

Utiliza el VO2max o indicadores relacionados como referencia de la condición cardiorrespiratoria y sigue su evolución para ajustar el entrenamiento.

Lee la evidencia con espíritu crítico: reconocer sus sesgos, como la subrepresentación femenina, forma parte de aplicar la ciencia con rigor.

Conclusion

La revisión de 2026 sobre entrenamiento aeróbico y VO2max recuerda algo que las ciencias del ejercicio necesitan corregir: gran parte del conocimiento se ha construido estudiando sobre todo a hombres. Esto no invalida lo aprendido, pero obliga a aplicarlo con conciencia de sus límites y a reclamar más investigación en mujeres. Entrenar la capacidad aeróbica con criterio significa usar la mejor evidencia disponible sin extrapolar a ciegas. Reconocer lo que la ciencia aún no sabe es, precisamente, la marca de quien la aplica con rigor.

Referencias

Aerobic Exercise Training and VO2max: A Scoping Review of Study Populations and Protocols (2026). Journal of Functional Morphology and Kinesiology. Consultado en https://www.mdpi.com/2411-5142/11/1/70

Bacon, A. P., Carter, R. E., Ogle, E. A., & Joyner, M. J. (2013). VO2max trainability and high intensity interval training in humans: a meta-analysis. PLoS ONE.

Milanović, Z., Sporiš, G., & Weston, M. (2015). Effectiveness of High-Intensity Interval Training and Continuous Endurance Training for VO2max Improvements: A Systematic Review and Meta-Analysis. Sports Medicine.

Ross, R., et al. (2016). Importance of Assessing Cardiorespiratory Fitness in Clinical Practice: A Scientific Statement from the American Heart Association. Circulation.

Javier Ortega

CEO de FHI · Presidente de la Asociación Internacional de Entrenadores Personales (AIEP)

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