
Wearables y fuerza en mayores, las tendencias fitness 2026
Analizamos qué fiabilidad real tienen los wearables y por qué el entrenamiento de fuerza en mayores es la gran tendencia respaldada por la ciencia.
Resumen
La encuesta anual de tendencias del American College of Sports Medicine para 2026, difundida por los medios del sector, vuelve a colocar a los wearables en lo más alto y sitúa el ejercicio para adultos mayores entre las prioridades del año. Este artículo analiza qué respaldo científico real tienen esas dos tendencias, dónde los datos que ofrecen los dispositivos son fiables y dónde no, y cómo un profesional debe usarlos sin caer en el exceso de confianza.
El caso
La encuesta de tendencias mundiales del ejercicio del ACSM, cuyos resultados para 2026 recogió Athletech News, mantiene los wearables en las primeras posiciones y destaca el auge del entrenamiento para adultos mayores y la longevidad como una de las corrientes dominantes del año (Athletech News, 2026; Thompson, 2025). No es una moda pasajera: la encuesta del ACSM lleva más de una década pulsando a miles de profesionales del ejercicio en todo el mundo, y los wearables han encabezado o liderado el ranking de forma recurrente. El dato que acompaña a esta tendencia es contundente: más del 70% de los usuarios de dispositivos declara utilizar sus métricas para orientar su ejercicio o su recuperación.
El problema
El titular es fácil de celebrar, pero esconde una pregunta técnica que muchos profesionales pasan por alto: ¿son fiables los datos que ofrecen estos dispositivos? Un wearable no es un laboratorio en la muñeca. Algunas de sus métricas son bastante precisas y otras son estimaciones con márgenes de error notables. Confundir ambas lleva a decisiones erróneas: ajustar la carga de un socio a partir de un dato que en realidad es una aproximación gruesa. En FHI insistimos a nuestros alumnos en que una tendencia respaldada por la mayoría de profesionales no exime de conocer los límites de la herramienta que se está usando.
Qué dice la evidencia sobre la fiabilidad de los wearables
La validación científica de estos dispositivos ofrece un panorama matizado.
La frecuencia cardíaca en reposo y durante ejercicio de intensidad moderada suele medirse con buena precisión mediante fotopletismografía de muñeca, especialmente en actividades sin movimientos bruscos de la muñeca. La evidencia muestra errores relativamente pequeños frente al electrocardiograma en estas condiciones (Nelson et al., 2020). Sin embargo, en ejercicios de alta intensidad, con cambios rápidos o con flexiones de muñeca, la precisión cae.
El gasto energético es la métrica menos fiable. Múltiples validaciones han mostrado que la estimación de calorías de los wearables de consumo puede desviarse de forma considerable respecto a la calorimetría de referencia, con errores que a menudo superan el 20-30% (Shcherbina et al., 2017). Es un dato orientativo, nunca una cifra exacta sobre la que planificar una dieta al detalle.
El sueño y la variabilidad de la frecuencia cardíaca han mejorado mucho, pero siguen siendo estimaciones. Los dispositivos detectan bien tiempo total de sueño y tendencias, pero clasifican las fases del sueño con una precisión limitada frente a la polisomnografía (de Zambotti et al., 2019). Sirven para ver patrones y evoluciones, no para diagnósticos.
Por qué la tendencia del envejecimiento activo sí tiene base sólida
La otra gran tendencia de 2026, el ejercicio para adultos mayores, se apoya en un cuerpo de evidencia mucho más firme. El entrenamiento de fuerza en poblaciones mayores mejora la masa muscular, la fuerza, la densidad ósea, la función física y reduce el riesgo de caídas y de dependencia (Fragala et al., 2019, posicionamiento de la NSCA). La sarcopenia (la pérdida de músculo con la edad) es reversible con estímulo adecuado a cualquier edad. Aquí la ciencia no solo respalda la tendencia: la reclama desde hace años. En FHI formamos a profesionales para programar fuerza en mayores con criterio, porque es una de las intervenciones de mayor impacto en salud pública que existen.
Aplicaciones prácticas
Primero, usa los datos del wearable por su fortaleza: tendencias y frecuencia cardíaca en intensidades moderadas son útiles; el gasto calórico es orientativo y las fases de sueño, aproximadas.
Segundo, nunca ajustes una dieta al gramo a partir de las calorías estimadas por un dispositivo; úsalas como referencia relativa, no absoluta.
Tercero, aprovecha la variabilidad de la frecuencia cardíaca y el sueño para detectar patrones de fatiga a lo largo del tiempo, no para juzgar un solo día.
Cuarto, con adultos mayores, prioriza el entrenamiento de fuerza progresivo y multicomponente: es donde la evidencia es más sólida y el retorno en salud, mayor.
Quinto, educa al usuario para que interprete su dispositivo con humildad: un dato aproximado bien entendido vale más que una cifra exacta mal usada.
Conclusión
Que los wearables encabecen la encuesta del ACSM y que el ejercicio para mayores gane protagonismo no es casual, pero cada tendencia exige una lectura distinta. Los dispositivos son herramientas potentes para captar tendencias y frecuencia cardíaca en condiciones favorables, y estimaciones imperfectas para calorías y fases de sueño; usarlos bien es conocer esa diferencia. El entrenamiento de fuerza en mayores, en cambio, es una de las intervenciones mejor respaldadas por la ciencia. El profesional que domina el matiz (fiarse de lo fiable y programar fuerza donde la evidencia manda) convierte una tendencia de titular en una práctica de resultados.
Referencias
Thompson, W. R. (2025). Worldwide Survey of Fitness Trends for 2026. ACSM's Health & Fitness Journal.
Athletech News. (2026). Wearables, Fitness for Older Adults Tipped as Top Fitness Trends for 2026. https://athletechnews.com/wearables-fitness-for-older-adults-top-fitness-trends-2026-acsm/
Shcherbina, A., et al. (2017). Accuracy in Wrist-Worn, Sensor-Based Measurements of Heart Rate and Energy Expenditure in a Diverse Cohort. Journal of Personalized Medicine, 7(2), 3.
de Zambotti, M., et al. (2019). Wearable Sleep Technology in Clinical and Research Settings. Medicine & Science in Sports & Exercise, 51(7), 1538-1557.
Fragala, M. S., et al. (2019). Resistance Training for Older Adults: Position Statement From the National Strength and Conditioning Association. Journal of Strength and Conditioning Research, 33(8), 2019-2052.
Nelson, B. W., et al. (2020). Accuracy of Consumer Wearable Heart Rate Measurement During an Ecologically Valid 24-Hour Period. JMIR mHealth and uHealth, 8(3), e15898.
Javier Ortega
CEO de FHI · Presidente de la Asociación Internacional de Entrenadores Personales (AIEP)



