Nutrición y suplementación

El nuevo consenso del COI de 2023 sobre REDs explicado

El COI redefine en 2023 el déficit energético en el deporte como un espectro, no un interruptor, con una nueva herramienta clínica.

Resumen

En 2023, el Comité Olímpico Internacional (COI) publicó la tercera versión de su documento de consenso sobre el Déficit Energético Relativo en el Deporte, conocido como REDs. La novedad más importante no es una cifra, sino una forma distinta de pensar: la baja disponibilidad de energía deja de entenderse como un estado que se tiene o no se tiene y pasa a describirse como un espectro, con situaciones que el organismo puede tolerar y otras que ya son problemáticas. Este artículo explica qué cambió, por qué importa a entrenadores y nutricionistas, y cómo trasladar la lección a la práctica sin convertir cada dieta de definición en una alarma ni ignorar las señales que sí lo son.

  • El caso: tres versiones de un mismo documento

El punto de partida es un documento real y verificable. En 2014, un grupo de expertos del COI publicó un consenso que ampliaba el concepto de la tríada de la atleta y proponía el término Déficit Energético Relativo en el Deporte, afectando tanto a mujeres como a hombres (Mountjoy et al., 2014). En 2018 llegó una actualización (Mountjoy et al., 2018). Y en 2023 apareció la versión más ambiciosa: el consenso del COI sobre REDs, publicado en el British Journal of Sports Medicine, volumen 57, páginas 1073 a 1097, firmado por Margo Mountjoy, Kathryn Ackerman, David Bailey y colaboradores, entre quienes figuran investigadores tan conocidos en nutrición deportiva como Louise Burke, Trent Stellingwerff e Ida Heikura (Mountjoy et al., 2023).

Lo que cambió en esa tercera versión se puede resumir en tres ideas verificables en el propio resumen del documento. Primera: se introducen modelos conceptuales que presentan la baja disponibilidad de energía como un espectro que va de lo adaptable a lo problemático. Segunda: se incorporan seis avances científicos, que veremos más abajo. Tercera: se propone un modelo fisiológico de REDs y una herramienta de evaluación clínica validada, la IOC REDs Clinical Assessment Tool, versión 2, conocida como CAT2.

  • El problema: cuando una etiqueta se usa como interruptor

Para entender por qué este cambio es relevante, conviene recordar cómo se usaba el concepto en la práctica. La disponibilidad de energía se define como la energía ingerida menos la energía gastada en el ejercicio, expresada en relación con la masa libre de grasa (Loucks et al., 2011). Cuando esa cifra es baja, el organismo dispone de poco combustible para sus funciones básicas una vez cubierto el entrenamiento.

El problema práctico era la lectura binaria. En los gimnasios y en las consultas se escuchaba una de dos cosas: o bien que cualquier déficit calórico en un deportista era peligroso, o bien que el cuerpo se adapta a todo y que las señales de alarma eran exageraciones. Ambas posturas fallan. La primera lleva a desaconsejar fases de definición perfectamente razonables. La segunda lleva a ignorar a la corredora con ausencia de menstruación o al levantador que acumula lesiones por sobrecarga y mal humor persistente.

Hay además un segundo problema, señalado fuera del propio consenso. Una nota publicada en el British Journal of Sports Medicine por la atleta y académica Susan Douglas recuerda que el documento se centra en deportistas de los niveles 2 a 5 (desde representación local hasta finalistas olímpicos o mundiales) y defiende que los entrenadores necesitan más formación para identificar estas situaciones (Douglas, 2025). Es decir: el conocimiento existe, pero quien está cada día junto al deportista no siempre lo tiene.

  • Por qué ocurrió: los seis avances del consenso de 2023

El documento resume seis avances que explican el giro conceptual. Los presentamos agrupados en tres subsecciones.

Un espectro, no un interruptor

La baja disponibilidad de energía se describe ahora en un continuo. En un extremo hay situaciones que pueden ser adaptables, por ejemplo una reducción temporal y planificada de energía con vigilancia. En el otro, situaciones problemáticas, en las que aparecen consecuencias para la salud y el rendimiento. Esta idea coincide con la lógica de la fisiología del ejercicio: el organismo se adapta a cargas controladas y se deteriora cuando la carga es excesiva o sostenida sin recuperación.

  • Más allá de la energía: los hidratos y el solapamiento con el sobreentrenamiento

El primer avance del consenso es reconocer el efecto aditivo de una baja disponibilidad de hidratos de carbono junto con la baja disponibilidad de energía. El segundo es señalar el solapamiento entre los síntomas de REDs y los del síndrome de sobreentrenamiento. Este punto tiene respaldo en una revisión de Stellingwerff y colaboradores, que describe vías, síntomas y complejidades compartidas entre ambos cuadros (Stellingwerff et al., 2021). Para un entrenador, la consecuencia es incómoda pero útil: cuando un deportista rinde menos, duerme peor y está irritable, la respuesta no puede ser solo reducir o aumentar el entrenamiento; también hay que preguntar cuánto está comiendo.

Tiempo, mente y poblaciones menos estudiadas

  • Los otros cuatro avances son: el curso temporal de los biomarcadores ante una baja disponibilidad de energía problemática, las asociaciones con la salud mental, el progreso en la comprensión de REDs en deportistas varones y la atención a los deportistas paralímpicos. Este último grupo de avances rompe con la imagen antigua de que el problema era exclusivo de mujeres delgadas en deportes estéticos o de resistencia.
  • Cómo se resolvió: evaluar con una herramienta, no con una intuición

La respuesta del consenso a la ambigüedad es metodológica. En lugar de ofrecer un único umbral que separe lo sano de lo patológico, propone una evaluación clínica estructurada: la herramienta CAT2, descrita como validada, que permite a los profesionales de la salud valorar el riesgo y decidir si un deportista puede seguir entrenando y compitiendo, necesita modificaciones o debe detenerse. Conviene subrayar un límite importante: esta herramienta es clínica, de modo que el diagnóstico corresponde a profesionales de la salud, no a entrenadores ni a quien lee un artículo.

En FHI, enseñamos a nuestros alumnos a basar sus decisiones en la ciencia y a reconocer los límites de su competencia: el entrenador detecta señales y deriva; el equipo clínico diagnostica. Esa frontera es la mejor protección para el deportista.

Aplicaciones prácticas

Estas son las acciones que se desprenden de la lógica del consenso para quien trabaja con deportistas. No son umbrales del documento, sino aplicaciones prudentes de su filosofía.

Punto 1. Planifica los déficits como se planifican los bloques de entrenamiento: con un objetivo, una duración definida y revisiones periódicas. Un déficit sin fecha de fin ni seguimiento se parece más al extremo problemático del espectro.

Punto 2. Vigila la tendencia, no el dato aislado. Observa de forma conjunta el peso, el rendimiento, el sueño, el estado de ánimo, las lesiones y, en mujeres, la regularidad del ciclo menstrual. Un cambio sostenido en varios de estos indicadores merece atención.

Punto 3. No olvides los hidratos. Dado que el consenso reconoce el efecto aditivo de la baja disponibilidad de hidratos, evita dietas que recorten carbohidratos justo en los días de mayor carga.

Punto 4. Pregunta también a los varones. REDs no es un problema exclusivamente femenino, y los deportistas varones con restricción alimentaria prolongada también pueden estar en riesgo.

Punto 5. Crea una ruta de derivación. Ten identificado a un médico del deporte o a un nutricionista clínico al que enviar a cualquier deportista con señales persistentes. Derivar a tiempo no es un fracaso del entrenador; es parte de su trabajo.

Punto 6. Forma al entorno. Si el consenso es útil, también lo es que los entrenadores, familias y directivos conozcan las señales. La formación del entorno es, según la nota de Douglas, una necesidad pendiente.

Conclusión

El consenso del COI de 2023 enseña que la nutrición deportiva madura cuando renuncia a los interruptores. Un déficit energético puede ser una herramienta planificada o el inicio de un problema, y la diferencia está en la duración, el contexto, la vigilancia y la respuesta del organismo. La lección para entrenadores y nutricionistas es doble: no demonizar toda restricción calórica y no minimizar las señales de alarma. Desde FHI, promovemos una práctica profesional que entiende la evidencia como una brújula y no como un eslogan, y que sabe en qué momento pasar el caso a manos clínicas.

Este artículo no sustituye una valoración médica. Las personas con síntomas persistentes deben consultar a un profesional sanitario.

Referencias

Douglas, S. R. G. (2025). An athlete's note on the IOC consensus statement on relative energy deficiency in sport: The need for coach education. British Journal of Sports Medicine, 59(21). https://bjsm.bmj.com/content/59/21/1453

Loucks, A. B., Kiens, B., & Wright, H. H. (2011). Energy availability in athletes. Journal of Sports Sciences, 29(sup1), S7–S15.

Mountjoy, M., Ackerman, K. E., Bailey, D. M., et al. (2023). 2023 International Olympic Committee's (IOC) consensus statement on Relative Energy Deficiency in Sport (REDs). British Journal of Sports Medicine, 57(17), 1073–1097. https://bjsm.bmj.com/content/57/17/1073

Mountjoy, M., Sundgot-Borgen, J. K., Burke, L. M., et al. (2018). IOC consensus statement on relative energy deficiency in sport (RED-S): 2018 update. British Journal of Sports Medicine, 52(11), 687–697.

Mountjoy, M., Sundgot-Borgen, J., Burke, L., et al. (2014). The IOC consensus statement: Beyond the Female Athlete Triad—Relative Energy Deficiency in Sport (RED-S). British Journal of Sports Medicine, 48(7), 491–497.

Stellingwerff, T., Heikura, I. A., Meeusen, R., et al. (2021). Overtraining syndrome (OTS) and relative energy deficiency in sport (RED-S): Shared pathways, symptoms and complexities. Sports Medicine, 51(11), 2251–2280.

Javier Ortega

CEO de FHI · Presidente de la Asociación Internacional de Entrenadores Personales (AIEP)

Sigue leyendo

Ver todo